EstratègiaGeneralOpinióTendències

¿Innovación? El bla, bla, bla público y privado sobre el tema

Hace unos tres años que me ronda por la cabeza el problema del parloteo recurrente que se suele hacer cuando se habla sobre innovación, I+D, investigación y lo que estos términos representan para el progreso de una empresa, un sector o un territorio. Creo que estos días de calma son un buen momento para opinar sobre este tema.

El profesor Xavier Ferràs (ESADE) escribía en un artículo del 26 de febrero de 2017 en La Vanguardiasobre el nuevo modelo competitivo denominado “Industria 4.0”, argumentando que la innovación tiene diversos caminos para aportar sus logros a la vida cotidiana. ¡Y tanta falta que nos hacen hoy esos logros con la pandemia del Covid-19 que estamos viviendo! El profesor Ferràs defendía la necesidad de disponer de la máxima información, de aprovechar al máximo los recursos técnicos y tecnológicos existentes y de utilizar equipos multidisciplinares para desarrollar la innovación. Y también opinaba que tenemos que apostar por la creatividad, entendida como el arte de buscar estímulos diferenciados, para conectar nuevos puntos de vista con la realidad.

Todo esto me llevó a hacerme una pregunta que vuelvo a hacerme en el día de hoy: ¿Las instituciones públicas y las entidades privadas, se preocupan de verdad por estimular la innovación? Creo, sinceramente, que no.

España se sitúa actualmente en el puesto número 17 en patentes solicitadas (8.277 solicitudes anuales frente a las casi 22.000 de Italia, o las 47.000 de Francia, muy lejos de líderes como Japón o Estados Unidos, con cerca de 500.000) y con apenas 3.600 patentes concedidas. También cabe resaltar que tenemos una cartera en vigor de patentes de 166.079, mientras que en Estados Unidos son 1.800.000 y 1.270.000 en Japón.

Esto me hace pensar que nuestra dependencia del exterior para tener productos sanitarios, y otros materiales que nos permitan la supervivencia, es consecuencia lógica de la codicia cotidiana de lo público y lo privado, los cuales, con visión a corto plazo de ganar dinero, ni invierten, ni se incentiva la innovación, ni tenemos algo muy importante: “VOLUNTAD INNOVADORA”. Esperemos que esta pandemia nos mueva a ser menos egoístas y pensar más en soluciones de futuro y en el carácter competitivo de las empresas y del país.

Dicho esto, soy de la opinión de que esta “VOLUNTAD INNOVADORA” la estamos aplicando bastante bien en estos días tan complicados en el campo de la docencia universitaria. Creo que desde Blanquerna, y de forma específica desde nuestra Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales, hemos sabido dar respuesta a este reto de forma inmediata, desde la primera semana de confinamiento, acompañando a nuestros alumnos ante las dudas y los riesgos del confinamiento, haciendo clases online y estando en todo momento cerca de ellos y de sus familias.

La “VOLUNTAD INNOVADORA” es responsabilidad de todos y en todas la actividades. Aprendamos de los errores y rememos, por una vez, todos en la misma dirección.

#YoMeQuedoEnCasa

 

Antonio Solanilla Pascau. Doctor en Publicidad y Relaciones Públicas. Consultor de marketing y empresa. Responsable de Desarrollo del Grado en Publicidad, Relaciones Públicas y Marketing de Blanquerna – Universitat Ramon Llull.

Previous post

Publicidad en tiempos de confinamiento

Next post

Del retroproyector a Google Meet. Del público objetivo al buyer persona. Ser y saber forever.

joseprr


Warning: Division by zero in D:\xampp\htdocs\grau\publicitat\wp-includes\comment-template.php on line 1439